El Villarreal quiere prolongar ante el Espanyol su meteórica progresión en el campeonato liguero, en el que en sus diez últimas actuaciones ha firmado siete victorias, dos empates y una sola derrota, en el que sólo ha encajado un gol en los últimos 360 minutos y en el que ha saldado sus últimos cuatro choques con tres triunfos y un empate sin goles ante el Real Madrid. Los castellonenses, sextos pero a tan sólo tres puntos de la cuarta plaza, vienen de empatar el martes ante la Juve en la ida de los octavos de Champions (1-1) en los que por tanto siguen con vida. El Espanyol, decimocuarto, es el caso contrario. Está atravesando un bache y en sus últimos seis compromisos ha registrado tres empates y tres derrotas, aunque aún mantiene un margen de nueve puntos con respecto a la zona de descenso.